Euskat raidaventura.org en Expedición Guaraní

Crónica | 20/03/2017

Del 4 al 12 de marzo el equipo Euskat Raidaventura.org tuvimos la oportunidad de enfrentarnos a una de las pruebas del circuito mundial de raids de aventura (AR World Series). Fue en la Expedición Guaraní en Paraguay gracias a la inscripción conseguida en el Basque Expedition Race.


En esta ocasión el equipo estuvo integrado por Mónica Aguilera, Aitor Otamendi, Imanol Garaizabal y David Tarrés. Creemos que un buen equipo y con posibilidades de luchar por una buena posición. (Ver presentación del equipo)


Dos meses de preparación que pasaron volando, centrándonos sobre todo en el kayak ya que es la disciplina que menos dominamos y allí tendríamos que hacer frente a 150km remando.

Finalmente llegó el esperado 3 de marzo, fecha escogida para viajar a Paraguay. Fue en el aeropuerto de Madrid donde nos juntamos los cuatro integrantes del equipo, con un gran ambiente, muchas ganas y una extraordinaria motivación para la gran aventura. Sabíamos que no sería fácil, había grandes equipos en la línea de salida y el clima y los trekkings ayudarían a complicarlo todo un poco más. Además el raid sólo contaría con 7 secciones muy largas, por lo que sería muy duro de cabeza. Pero allí íbamos, con ganas y sin miedo.

El sábado 4 a las 8 de la mañana llegábamos a Asunción, donde nos esperaba un equipo de la organización para llevarnos hacia San Bernardino, el Centro de Competición. Por el camino pudimos hacer un alto y “saquear” de comida “normal” una tienda. Toda la comida técnica la llevábamos de casa, pero para ahorrar peso en el equipaje decidimos comprar allí.

Hacia el mediodía llegábamos a San Bernardino donde nos alojaron a todos los equipos en casas (chalets) particulares. Nuestra casa la compartimos con el equipo Argentino – Español trail del Viento, con los brasileños Tubaína y los Uruguayos Uruguay Natural Ultrasports con quienes hicimos buenas migas.

Dos días descansando, preparando el material y la comida, un buen asado Paraguayo gentileza de la organización y nos plantamos a la mañana del lunes.

A las 6 de la mañana se no hizo entrega de los mapas. Los de la bici bastante generalizados pero sin presentar mucha dificultad aparente. Los trekkings, como ya predecíamos, serían divertidos. Con muchos campos a través de varios quilómetros que no dejaban tregua a ningún despiste.

Nuestra estrategia era clara: salir rápido e intentar estar en el grupo de delante. Con el paso de las horas yo nos pondríamos en nuestro sitio.

A las 8 a.m. se daba el pistoletazo de salida en la playa del Lago Ypacaraí con una sección de 55km en kayak, primero por el lago y después por el río Salado. Empezamos rápido, entre los primeros equipos, pero pronto vimos que se nos llenaban los kayaks de agua y tuvimos que parar a quitar los tapones de las embarcaciones. Con esta parada nos adelantaron un montón de equipos y quedamos detrás del primer grupo (exceptuando a los Cyanosis que iban como aviones muy por delante). Detrás de este primer grupo la navegación era difícil ya que la influencia de las olas nos desviaba el rumbo de los kayaks y teníamos que ir rectificando continuamente. Pero si una cosa nos caracteriza esto es la constancia. Así que en las 7 horas que nos llevó la sección sólo paramos de remar en las 2 balizas del recorrido para poder echar las fotos que pedía la organización. Contra todo pronóstico llegábamos a la transición en tercera posición, a unos 30’ de los Cyanosis y cerca de los Argentinos Sportotal.


Aprovechamos para cargar bien de agua y aprovisionarnos de comida para un treking de 35kms. Con la motivación del inicio de carrera empezábamos corriendo, pero pronto nos dimos cuenta que era imposible. A 32ºC a la sombra y con 78% de humedad intentar correr allí era una locura. Así que caminar despacito, sin parar y sin fallar con la navegación. Perdimos algo de tiempo en la primera baliza porqué todavía no habíamos entrado en mapa, pero poco a poco le fuimos cogiendo el aire y conseguimos llegar a la transición en 2ª posición, a 30’ de los Cyanosis y el resto de equipos muy atrás. Muy buena sección la que acabábamos de hacer.


Ahora tocaba coger las bicis para 89kms con un rapel incluido. Aunque perdimos tiempo en la baliza 9 el ritmo era bueno y en el rapel alcanzamos a los líderes y los dejamos atrás.

El calor durante las primeras secciones era sofocante y siempre que teníamos ocasión repostábamos de agua o bien parábamos en alguna tienda a comprar comida y refrescos fríos que no os imagináis lo bien que se ponían.


Hacia el mediodía del segundo día nos presentamos en la transición. Era como el paraíso con agua, comida y una piscina! Aquí teníamos pensado dormir, pero no supimos gestionar el ir primeros y coincidir allí con los Cyanosis y decidimos salir hacia el trekking largo de 55kms y muy técnico en cuanto a navegación.

Ya a la segunda baliza decidimos dormir 30’, pero la incomodidad del sitio y el fuerte calor no nos dejó descansar bien. Así que continuábamos hacia adelante en un estado un poco precario. En la tercera baliza volvimos a perder un poco de tiempo para encontrar el acceso. Al final decidimos bajar nadando por el río y, realmente, se nos puso muy bien. Esto nos ayudó a seguir a buen ritmo el resto de la sección hasta que cayó la noche. Desafortunadamente nos oscureció en el peor sitio donde nos podía pasar. En la entrada a la zona más técnica de la sección. En ella perdimos unas 10 horas y en qué, además, no las aprovechamos para descansar sino que intentábamos salir de allí con el desgasto que ello supone. Finalmente, con las primeras luces del día pudimos encontrar el camino y seguir adelante. El problema fue que, a parte del desgaste, los Cyanosis de habían alejado mucho y se nos habían acercado muchos equipos.


Pero esto no nos desmotivó, sino que seguimos adelante hasta la baliza 31, donde el desgaste y la poca comida ingerido durante la sección nos hizo perder 5 horas más. Ahora sí, 3 equipos más nos habían adelantado y teníamos que ir con cabeza para que todo no acabase con un desastre.

Por fin, y después de 48h de trekking llegábamos a la transición en 4º lugar. Aquí sí, teníamos que descansar! Pero otra vez llegaba el equipo perseguidor por detrás y volvimos a cometer el mismo error de salir con todo el calor y con solo una parada de 30’ y algunas de minutos en todo lo que llevábamos de carrera.

La siguiente sección era una btt de 105kms que empezaba con 10kms por una vía del tren abandonada e impracticable. La progresión era muy lenta, estábamos a 38ºC en la sombra y Imanol lo estaba pasando fatal. Por suerte llegamos a una casa donde decidimos parar, refrescar a Imanol y comer algo. Durante el camino nos encontrábamos con un montón de bellísimas personas, que te ayudaban en todo lo posible y esta no fue una excepción. El marido de la casa cogió a dos de sus hijos y la moto y fue amablemente hasta la tienda más cercana a comprarnos comida y refrescos. Mientras la mujer nos cocinaba unos huevos revueltos con tomate y cebolla y el otro hijo ayudaba a Imanol a construir una bañera. Estábamos de lujo, lástima que llegaron otros equipos (con todo el derecho del mundo) y no tuvimos opción de poder descansar bien hasta que amainara un poco el calor.


Después de un buen rato allí proseguimos con nuestra marcha en bici. El ritmo era bueno hasta el anochecer. Con la llegada de la oscuridad llegó nuestro declive. Sólo habíamos parado 1h a dormir e íbamos locos. Así que tuvimos que parar 30’ más a descansar. Se nos puso de lujo durante unas horas, pero de repente la cabeza no iba, estábamos como en un sueño y no sabíamos dónde andábamos y empezamos a encadenar errores. En una de estas decidimos parar 5’ para romper el sueño, pero no pusimos despertador y nos cayeron 3h tumbados en medio de una carretera que aún no sabemos cómo no nos atropellaron.

Al final y debido a este despiste y a la mala gestión de la carrera en general no pudimos llegar al corte de las 6 de la mañana. Realmente no teníamos en mente el corte, nuestra mentalidad era de ir hacia adelante, hacer una buena sección de kayak y última bici e ir a por todas para conseguir el pódium. No os podéis imaginar nuestra sorpresa, decepción y resignación en cuánto nos avisaron de que estábamos cortados y que no podíamos seguir con el kayak, sino que estábamos en carrera corta y sin opciones de mejorar una séptima posición.

En este momento ya nos daba lo mismo la clasificación de la carrera. Pasamos 5 horas en la transición descansando y comiendo hasta que decidimos retomar las bicis e ir a finalizar la carrera.

Hacia las 3 de la madrugada llegábamos de nuevo a San Bernardino y alcanzábamos la meta en séptima posición y primeros de la carrera corta. La decepción era mayúscula pero es lo que había y se tiene que aceptar.

A la llegada a meta homenajeamos a Mónica con un pastel para celebrar sus 20 años disputando raids de aventura. Lástima que la celebración no pudo ser completa con un buen resultado. Pero bien, ahora toca analizar lo bueno y lo malo de la carrera y aprender de los errores para que no vuelvan a pasar.


Lo peor: la mala gestión que hicimos de la carrera.

Lo mejor: el buen ambiente dentro del equipo, como funcionamos y la impresión que tenemos potencial que puliendo 4 detalles podremos demostrar.

+info: Crónica personal de David Tarrés

Fotos: Martin Papalia y Wladimir Togumi




comments powered by Disqus
Licencia Creative Commons Raid Aventura se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported